Carta a mi yo de 2010

Parentesis Alba

Querida Alba,

Te escribo esta carta para que te perdones, para que dejes de ser tan dura contigo. Quiero que sepas que todas esas horas que te pasas trabajando y estudiando van a tener una recompensa.

Estás sembrando una semilla, muy hondo bajo tierra. Tan hondo que a veces no ves la luz y piensas que el agua y el sol no llegaran a ti. Te equivocas. Vas a tener que irte lejos, muy lejos, para poder empezar de cero. Y vas a salir de tu zona de confort.

¿Recuerdas cuando le dijiste a tu madre que nunca serías maestra como ella? Vas a tener que comerte tus palabras. Y no solamente porque ejercerás de ello durante años, sino porque meterte en la piel de una maestra será lo que te haga conectar con la vocación por la docencia.

Esa semilla que cuidadosamente plantaste, que durante años en educación secundaria pensabas que quedaría enterrada, empieza a brotar. La primaria es muy diferente a lo que conoces, te sorprende que te guste, mucho. Vas a aprender tanto en esos años que cualquier pensamiento de dejarlo todo va a desvanecerse.

Vas a empezar a ver la luz, a fortalecerte, pero cuando creas que ya estás segura, tendrás que volver a empezar de cero. Volverás a tu casilla de inicio. Educación secundaria, interina. Palabras que de repente, te horrorizan.

Pero de nuevo, querida Alba, la vida te va a sorprender. Pisarás por primera vez un instituto en 6 años y no, no vas a sentirte como antes. Todos esos temores y complejos no aparecen. Pasan los días y no llegan. Te miras en el espejo y te das cuenta de que no eres la misma. Has vivido demasiado para ser la misma. Notas algo raro en ti, te sientes florecer. No solamente no echas de menos primaria (tanto como pensabas), sino que disfrutas con la secundaria. Tus flores tienen unos colores preciosos y notas como algunos insectos se acercan a ti. Estás ayudando a otras plantas a que florezcan también.

No, aun no eres funcionaria… Para recoger tus frutos vas a tener que esperar un poquito más.  La plaza se va a hacer esperar, pero vas a aprender a convivir con esa ansiedad y vas a aprender a valorar que cada momento y etapa de tu vida tiene momentos irrepetibles. Aprenderás a vivirlos a tope y a ser feliz no importa cuáles sean las circunstancias.

Pero serás feliz, muy feliz.